Cambio climático y calor extremo como riesgo laboral
Escrito por Jose Antonio Carrasco
Director Técnico IMQ Prevención
El calor extremo representa un riesgo para la salud que pocas organizaciones incorporan en sus planes de prevención. Las olas de calor ya no son fenómenos excepcionales o extraños. Se han ido convirtiendo en una variable estructural que afecta a millones de trabajadores y trabajadoras y que exige una respuesta efectiva.
¿Qué convierte al cambio climático en un riesgo laboral?
El cambio climático ya no forma parte de un debate abstracto. Se ha convertido en una amenaza que alcanza hasta los puestos de empleo. Según la encuesta OSH Pulse 2025 de la EU-OSHA, un tercio de las personas trabajadoras de la Unión Europea declara exposición a al menos un factor de riesgo climático en el trabajo. En España, la cifra asciende al 26 % en lo relacionado con el calor extremo.
Además, los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) contribuyen a reforzar la magnitud del problema: el calor excesivo provoca cerca de 19.000 muertes laborales al año y causa más de 22 millones de lesiones. El estrés térmico eleva los accidentes de trabajo en un 17,4 % y su impacto no se limita a los efectos físicos directos. Al fin y al cabo, afecta a las funciones cognitivas con pérdida de concentración, errores de decisión y unos menores tiempos de reacción.
A lo anterior hay que añadir que los episodios meteorológicos extremos crecieron un 73 % en 2025. Así que, la prevención de riesgos laborales no puede quedarse al margen de una tendencia como la mencionada. El clima tiene un impacto directo en las condiciones de exposición de las personas trabajadoras y obliga a revisar protocolos que hasta hace poco se consideraban aceptables.
Hay que ser conscientes de que la exposición crónica al calor tiene consecuencias a largo plazo. Basta con mencionar que puede provocar enfermedades cardiovasculares, renales y respiratorias, además de problemas de salud mental.
Los sectores más expuestos a los efectos del calor extremo
No todos los trabajadores afrontan el mismo nivel de riesgo ante el calor extremo. La exposición depende del tipo de actividad, el entorno de trabajo y la intensidad del esfuerzo físico requerido. Los sectores con mayor vulnerabilidad son los siguientes:
- Agricultura y ganadería. Las tareas al aire libre bajo exposición solar directa y con alta exigencia física sitúan a este sector entre los más afectados. La OIT lo identifica como uno de los grupos prioritarios en sus alertas sobre estrés térmico.
- Construcción. Las personas trabajadoras llegan a realizar actividades intensas en exteriores durante las horas de mayor calor. El riesgo se agrava en obras sin infraestructuras que generen sombra o una protección adecuada contra las altas temperaturas.
- Pesca y actividades marítimas. La combinación de calor, humedad elevada y esfuerzo físico en cubierta generan condiciones de estrés térmico severo.
- Transporte y reparto. Los conductores y repartidores se exponen tanto a las altas temperaturas exteriores como al calor acumulado en vehículos si no disponen de una climatización eficaz.
- Industria y fabricación. Las plantas de producción con hornos, fundición o escasa ventilación pueden alcanzar temperaturas peligrosas incluso sin olas de calor externas.
- Almacenes y logística. Los espacios cerrados de gran volumen, sin sistemas de refrigeración adecuados, acumulan calor durante la jornada y elevan el riesgo de forma progresiva.
- Silvicultura y gestión forestal. El trabajo en entornos boscosos en verano combina calor, humedad y esfuerzo físico en condiciones de aislamiento de los servicios de emergencia.
- Servicios de limpieza viaria y mantenimiento urbano. Son colectivos con alta exposición, cuyas jornadas con frecuencia se desarrollan en las horas centrales del día.
Claves para protegerse del calor extremo en el trabajo
Dadas las consecuencias que las altas temperaturas pueden provocar, es indispensable que la protección frente a ella se base en medidas tanto organizativas como individuales. Su eficacia aumenta cuando empresa y personas trabajadoras actúan de forma coordinada. Estas son las claves fundamentales:
- Adaptar los horarios de trabajo. Concentrar las tareas más exigentes en las horas de menor temperatura, como a primera hora de la mañana o a última de la tarde, reduce la exposición en los momentos de mayor riesgo.
- Garantizar hidratación constante. El acceso a agua fresca debe estar garantizado en todo momento y sin necesidad de desplazarse demasiado lejos. En condiciones de calor extremo, la ingesta recomendada es de al menos un vaso de líquido cada 20 minutos.
- Establecer pausas de recuperación térmica. Las interrupciones periódicas en zonas frescas o con sombra permiten que el organismo regule su temperatura interna y reducen el riesgo de golpe de calor.
- Usar equipos de protección individual adecuados. Las prendas de tejido transpirable, con protección ultravioleta y adaptadas al calor, son esenciales en trabajos al exterior. Eso sí, su uso incorrecto puede agravar el estrés térmico.
- Vigilar el estado de los trabajadores. La supervisión activa durante las jornadas de calor extremo permite detectar síntomas precoces: mareos, confusión, piel enrojecida o ausencia de sudoración.
Como se ha podido ver, el calor extremo es un riesgo que se ha visto agravado por el cambio climático. Pese a sus graves consecuencias, es posible prevenirlas mediante unas medidas sencillas que cualquier empresa puede aplicar.
No te pierdas las novedades para cuidar de la salud de tu empresa
Suscríbete a nuestra newsletter y recibe en tu correo consejos y recomendaciones para cuidar de la salud de las personas de tu empresa.
Artículos relacionados
Principales tipos de quemaduras
Las quemaduras son una de las lesiones más frecuentes en determinados entornos laborales. El contacto con temperaturas extremas como el […]
¿Cómo prevenir las picaduras de insecto en verano?
Las picaduras de insectos constituyen un riesgo laboral que aumenta durante los meses de verano. La subida de las temperaturas […]
Apertura de la undécima clínica dental de IMQ, ahora en Santurtzi
IMQ continúa ampliando su red asistencial con la inminente apertura de su primer centro dental en Santurtzi. Esta nueva instalación, ubicada en la […]